jooble.com

jueves, 18 de noviembre de 2010

Carlos y Kate, se casan

Guillermo, el primogénito del príncipe Carlos y Lady Diana, ha anunciado ante los reflectores del mundo su compromiso matrimonial con su novia Kate Middleton, que entre otros detalles, no es una chica de la alta aristocracia británica, sino de una sencilla familia clasemediera, hecho que ha sido bien acogido por los ingleses, que ya se sabe, son muy dados a celebrar todo cuanto hacen los miembros de la familia real.
La boda se celebrará en Julio de 2011, al menos esos son los planes de la enamorado pareja, pero no sé si ustedes ya han visto a Kate, pero se ve que no come nada bien, porque está más flaca que un cabrito de rancho seco, se puede notar su extrema flacura en la enorme cabezota que luce una espléndida cabellera, lo que estas niñas no acaban de entender que no hay razón para que se les vea tan calaconas, está bien, si yo no digo que coman a reventar para que se pongan como vacas, pero que mínimo le echen algo a la panza, si se fijan bien en su complexión es grandota, de huesos largos, pero ha de pesar unos 45 kilos y para sus 175 de estatura es muy poquita carne para sostener su cuerpo en su lugar, yo cuando la vi me dieron ganas de mandarle varios kilos de ayuda y una ristra completa de Bedoyectas, no es por intrigar, pero la reina Chabela, que es muy autoritaria debería de llamarle la atención a su futura nieta, porque en una de esas, dará el cuartazo de pura inanición, además, no tardan en seguirla día y noche todos los paparazis del mundo entero, y para lograr escabullirse, o en su defecto dar buena cara, tendrá que meterle calorías con hartos carbohidratos a su disminuido organismo, lo que debería de tomar en cuenta, es que, desde ahora y hasta que se muera, será modelo a seguir por muchas jovencitas que querrán lucir como ella, claro que no todas podrán colgarse las joyas de la coronal real británica, ni podrán transfundirse sangre azul, pero me refiero a que tratarán de imitar su estilo de vida, copiarle hasta el modito de andar y, por supuesto, las garritas que luzca.
Ya sé que a estas altura del domingo, los datos exactos de la proposición de matrimonio del príncipe Guillermo de Inglaterra a su prometida Kate Middleton, se los sabrán de memoria, pero no me da la gana dejar pasar la oportunidad, tomando en cuenta de que soy cronista social, de comentar que el trascendental evento tuvo lugar en los lagos del Parque Nacional del Monte Kenia, dicen los chismosos de la prensa rosa, que el príncipe llevó en su mochila el anillo de compromiso durante varios días hasta encontrar el momento adecuado para hacer la pregunta a Kate y alquiló un helicóptero para viajar hasta los lagos Rutundu y Alice, rodeados de montañas con picos nevados. El hijo del príncipe Carlos y la inolvidable Diana de Gales -que es segundo en la línea de sucesión a la Corona británica- conoció a Kate en la Universidad escocesa de St.Andrews y ahí se enamoraron, ambos tienen 28 años de edad, o sea que no son ningunos jovencitos, supongo que hicieron lo que todos los novios, además, Carlos es muy sencillo, claro que es inevitable que sea tratado como lo que es, pero eso del glamour y las fiestas rumbosas no se le dan, así que no sería nada raro que en lugar de casarse, como le corresponde dada su investidura de futuro rey de Inglaterra, en la Catedral de San Pablo o la Abadía de Westminster, tuviera la idea de elegir un lugar más íntimo para el enlace eclesiástico, por cierto, Kate también es una chica de gustos simples que no ha estado inmiscuida en ningún escándalo, bueno, no como la princesa de Asturias, doña Letizia que hasta posó desnuda para un pintorcete de quinta cuando estudiaba periodismo en Guadalajara, México, en fin, ya todo está dicho al respecto, ahora sólo resta esperar a que pasen los días que faltan para lo que promete ser la boda del siglo, los comentaristas nostálgicos, seguramente no dejarán pasar la oportunidad de recordar a Leidi Di, la princesa del pueblo, a la que se le sigue rindiendo culto hasta nuestros días.

No hay comentarios: