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miércoles, 26 de octubre de 2011

Los Cuernos de El Canelo



Pelearaaaaaaannnnnn a dos de tres caídas sin límite de tiempo, en esta esquina Saúl “El Canelo” Álvarez, y en la otra, Ulises “El Archi” Solís, ya sé, asiduos fans, no necesitan recordármelo, que no se trata de lucha libre, sino de Box, pues, no quiero ser chimiscolero, pero estarán de acuerdo conmigo que no es lo mismo un pleito callejero entre El Bofes y El Tuercas, que un round de banqueta entre pugilistas profesionales, el chisme está candente, y es que la vieja del güero guayabo, le hizo de chivo los tamales al pobrecito jaspeado, lo raro es que, El Archi, asegura que ni siquiera conoce a la susodicha, claro que, los embarrados en el asunto, lo van a negar todo, si ya se sabe, que algunas taimadas mujeres son más fáciles que la tabla del uno, y a los pelados, por más que la esposa los pesque en el Box Spring dándole duro y macizo a la otra por el occipucio y zonas aledañas, lo primero que dicen, subiéndose los calzones desbocinados, es, poniendo cara de mustios: “no es lo que parece, yo te lo puedo explicar todo”, o sea, si la otra, la querida, le estaba tocando la marcha de Zacatecas con la lengua todavía tienen el descaro de negarlo, pero eso sucede hasta en las mejores familias, yo me acuerdo que mamá rentaba unos cuartitos de madera en el vecindario, y don Pepe, que ese si tenía cara de boxeador retirado, un día cualquiera se encontró a su mujer que era una caballona como de 1.80 con uno de sus compadres al que le apodaban “El Petate Caliente”, y ni crean que estaban en el “uatsumaratuyú”, sino en una simple plática mientras el otro llegaba a su sacrosanto hogar, pues, don Pepe al que le llamaban “El Kid Camotes”, pa’pronto se le fue a los trompones al petatero, que no sintió lo duro sino lo tupido, doña Ofrelia, que así le decían porque miraba con ojitos de “ven acá” a cuanto hombre se le atravesaba en su perímetro de seducción barriobajera, le gritaba: “ya déjalo que me lo vas a matar y es el padre de nuestro hijo”, total, que más tarde, un empresario de Box de la colonia Hidalgo, al chico rato ya estaba anunciando en su camioneta de sonido el encuentro como “el de la venganza del chiquito” y es que, el petate medía 1.55 con todo y botas, así que, “El Don King” de estos rumbos, fue el verdadero ganón de la infidelidad de doña Ofre, téngalo ustedes por seguro, queridos lectores, que así va pasar con estos boxeadores que están bien entrados, aunque El Canelo, mide 1.75 y pesa 70 kilos, y el otro pobre hombre pesa 49 kilos y mide 1.68, no son de la misma categoría, pero a los empresarios poco les ha de importar eso, si bisnes son bisnes, ya ven lo que han estado haciendo los de TV Azteca con el pambazo del yunior de Julio César Chávez, que no pelea nada y casi lo están encumbrando al salón de la fama, y realmente, el único mérito del chamaco es ser hijo del César del Boxeo, que ese sí boxeaba con técnica y se madreaba a cualquiera que se le pusiera enfrente, dicen que, por los puños enhiestos (palabra de diccionario; te alabamos Real Academia) del ex millonario boxeador pasaron desde Salma Hayek, Thalía y todas las demás estrellitas que se le antojaron, claro, como tenía mucho dinero para gastar, las descocadas se le encaramaban para que les hiciera buenos regalos, pues la historia aun no termina, pero la agresión tuvo lugar en la Barranca de Oblatos, en Jalisco, donde entrenaban ambos. "Archie" sufrió una fractura doble en la mandíbula y fue operado en el hospital Puerta de Hierro. “Archie” narra los hechos sangrientos: "Me lo topé (a Álvarez) cuando termina de entrenar en la Barranca de Oblatos, me hice a un lado para dejarlo pasar, pero nos topamos. De pronto me comenzó a reclamar muchas cosas, me preguntó: '¿Por qué andas con mi mujer?'. A lo que no le dije que ni la conozco. Y sin más me conectó un volado de izquierda y un cruzado de derecha, con lo que me fracturó la mandíbula. Lo demás, ya salió en la tele de los chismosos. Ya dije. 

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